En el vestíbulo esperan 1.959 juegos de 121 estudios: tragaperras, mesas en vivo y el crash de Aviator, Chicken Road o JetX.
Estos siete datos resuelven qué ofrece el vestíbulo y si encaja con lo que buscas.
Estos seis puntos aclaran por qué merece la pena mirar la selección antes de jugar.
Un avión despega, el multiplicador sube y se marcha en un momento imprevisible. Retiras antes o pierdes la apuesta, y puedes llevar dos apuestas en la misma ronda.
Volar ahoraLa gallina cruza carril a carril y el multiplicador crece con cada paso. Antes de la ronda eliges dificultad y, cuando quieras, cobras lo acumulado.
Cruzar la víaCada carril que supera la gallina eleva el multiplicador. Tú decides la dificultad al inicio y cobras antes de que el animal quede alcanzado en la calzada.
Jugar la gallinaLevantas la torre bloque a bloque y cada pieza hace subir el multiplicador. Recoges el acumulado cuando quieres, siempre antes de que la torre se derrumbe.
Subir la torreEl jet asciende y el multiplicador crece con él hasta que estalla sin aviso. Tú retiras el importe antes de esa explosión o la apuesta se pierde.
Despegar yaUna bola cae entre filas de clavos hasta una casilla de pago. Eliges el nivel de riesgo y el número de filas antes de cada lanzamiento.
Lanzar la bolaEl RTP es la devolución teórica al jugador, la volatilidad mide el ritmo de los premios y el premio máximo va en veces la apuesta; el valor exacto de cada versión figura en la ficha del juego en el vestíbulo.
Te quita la duda de si merece la pena poner dinero antes de haber visto cómo se mueve el juego. → Giros
Aquí están las tragaperras de vídeo, las de tipo book y las clásicas, cómodas para quien quiere rodillos sin complicarse con reglas nuevas.
En esta sección el número de formas de ganar cambia en cada giro, algo pensado para quien busca partidas de muchas líneas variables.
Estas máquinas suman un bote común a los premios habituales, opción para quien disfruta viendo crecer un bote entre partidas.
Aquí encuentras Aviator, Tower Rush, Chicken Road y otros juegos de ronda corta, para quien prefiere decidir cuándo parar.
Las últimas incorporaciones al catálogo se agrupan aquí, útil para quien ya conoce lo de siempre y quiere ver novedades.
Estas tragaperras permiten comprar la ronda de bonificación por un múltiplo de la apuesta, para quien prefiere entrar directo al premio.
Saldrás reconociendo qué estudio firma cada tragaperras que abras en el lobby.
Cada apuesta en esa máquina deja una parte pequeña en un fondo común. El fondo crece con las partidas de todos los jugadores conectados y no lo pone la casa por su cuenta.
Depende del juego: un símbolo concreto en los rodillos, una ronda extra que hay que completar o un golpe de azar que no controla nadie. No hay una forma de forzarlo girando más.
Las probabilidades son mínimas y cada tirada se resuelve sola, sin memoria de lo anterior. Que lleve horas sin caer no acerca ni aleja el próximo intento de llevárselo.
Para el día en que entras por primera vez y quieres probar sin que se te vaya la mano.
Cuando te asalta una duda a mitad de la sesión, aquí la resuelves en dos líneas.
Aquí se juega para pasar el rato, nunca para sacar un sueldo: el resultado depende del azar y no de tu habilidad. Los límites de depósito, de apuesta y de pérdida, el periodo de reflexión y la autoexclusión están a mano en tu perfil, y fuera de la web cuentas con la Dirección General de Ordenación del Juego, Jugarbien.es y la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados.
Periodo de reflexión. Pausa tu cuenta durante el tiempo que elijas y deja de poder jugar hasta que el plazo termine.
Límites de depósito. Fija un tope de ingreso por día o por semana que se aplica antes de cada pago.
Límites de pérdida. Marca cuánto puedes perder en una sesión y la cuenta se bloquea al alcanzar esa cifra.
Porque aquí las cosas se explican con nombre, número de licencia y laboratorio que firma la revisión.
Utilizamos cookies para que el sitio funcione correctamente y para mejorarlo; al continuar, aceptas nuestra política de cookies.